
Una breve introducción al fenómeno
Durante el periplo de Sean Connery, apareció en una sola película un nuevo rostro para el agente 007, George Lazenby lo interpretaría en Al Servicio de su Majestad (1969). Después de la serie de Roger Moore, apareció Timothy Dalton en dos películas. Después de aquello pareció que James Bond había terminado trágicamente. Sin embargo seis años más tarde, Pierce Brosnan rescató el personaje, aportando savia nueva y fresca a la franquicia. Tras cuatro películas de buen nivel Pierce Brosnan fue relegado para que Daniel Craig mostrara a un nuevo Bond, en la primera novela De Ian Fleming, Casino Royale.
James Bond en Matrix
Como Casino Royale es la primera novela de Ian Fleming, el personaje se reinventa a si mismo y todo vuelve a empezar. En la película vemos como un novel James Bond consigue su código 00 y empieza su carrera como agente con licencia para matar. El problema de todo esto es que en ningún momento se explica de un modo claro el hecho de que estemos renovando tanto el personaje. Hasta la fecha, cambiaba la cara, pero Bond, seguía siendo Bond. En esta película es como si las otras no contaran.

Este no es mi James Bond
No os hagais ilusiones. Este no es un James Bond más fiel a las novelas ni nada parecido. Es más fiel, simplemente, a los tiempos que corren, donde las cosas tienen que ser mucho más reales y no se puede dejar volar la imaginación y la fantasía sin ton ni son. Tanto es así que personajes vitales para la serie, como Q, han sido borrados del mapa. Los cachivaches tecnológicos quedan relegados a un tercer plano, el plano de Sony, que es quien paga.
Pero otros detalles también se desdibujan en el perfil propio del personaje. Durante la película no se sabe muy bien lo que bebe o deja de beber. Mony Penny es otra de las pérdidas de la saga, la atractiva y sensual secretaria de M se convierte en un inberbe y tituveante administrativo con menos carisma que una escoba. Es un Bond capaz de dejar sola en una habitación a una hermosa mujer sin enseñarle el calibre del arma que lleva en los pantalones y que es capaz de enamorarse hasta las trancas de una mujer que lo está engañando, haciéndole perder toda noción de la realidad, incluso llegando a dejar su trabajo.

Daniel Craig es James Bond
Pero lo peor de la reinvención del personaje es la elección del actor que lo interpreta. Hasta la fecha daniel Craig había sido un actor de segunda fila, carne de telefilmes fue rescatado para la genial Layer Cake como protagonista. Nada me hizo pensar cuando la vi que ese pudiera convertirse en el nuevo James Bond, y es que Daniel Craig no me parece nada, pero nada, atractivo; más bien es un mulo de carga, grande, feo y fuerte.
Más allá de sus atributos físicos están sus cualidades interpretativas, no se muy bien si debido a sus propias limitaciones o a las consignas del director, el trabajo de Craig como James Bond roza el ridículo, cada vez que sale en un primer plano, no puedo hacer otra cosa que reir y se pasa toda la película con la misma cara de tonto y beodo. Da igual que M le dé un sermón, que un pivón le restriegue las caderas por la entrepierna o que se esté peleando con un negro saltarín de cara quemada, sólo unos azotes en los huevos son capaces de cambiarle un poco el rostro.
Daniel Craig no es un James Bond creible.
Hablemos un poco de la película
Más allá de lo poco entendible de la reconstrucción del personaje, Casino Royale trata las desventuras de un agente del MI6 para que un vendedor de armas no le pegue el timo a unos compradores de armas. O sea que uno de los buenos se rompe los cuernos para que los malos no se maten entre si... más o menos.
El personaje de James Bond no encaja para nada en toda la trama que le crean. Se supone que un tío al que acaban de ascender, se mete por donde le da la gana, crea conflictos internacionales brutales, se cuela en el apartamento de la jefa, usa su ordenador privado y aquí no pasa nada. Digo yo que si llevara dos semanas trabajando en el centro de espionaje español y me metiera en la casa privada de mi jefe y le consultara el correo, como poco, me echarían a la calle, y lo más probable es que me metieran un consejo de guerra por espionaje.

A partir de ahí la película se vuelve estúpida del todo. Pasando de comentar las ridículas conversaciones entre Vesper y Bond llegamos a la partida de Poker. La partida dura unos 40 minutos, y durante todo ese tiempo, el que no sepa como se juega al Poker descubierto, no sepa lo que es "enviudar" o lo que es "dar el resto" irá un poco perdido. Al principio James Bond pierde todo el dinero y el malo, Le Chiffre se pone muy contento. Pero después, tras hacer un trato con la CIA para que se queden con el malo, Le Chiffre se enfada e intenta matarlo... porqué!? si hace un momento le ha ganado 10 millones, para que lo va a matar pudiéndole ganar 5 millones más? Bueno, en este caso, los medios justifican el fin, y el fin es enseñar una escena de acción totalmente estúpida en la que James Bond es envenenado, para que pueda usar un cacharro que previamente hemos visto en el coche, que curiosamente es el único que tiene, pero más curiosamente todavía es el único que necesita. No contentos con la tontería, el guionista y el director deciden que molaría todavía más que la cosa no acabe de funcionar, pero que la chica al rescate llegue, vea la situación y en un milisegundo sepa lo que pasa y lo arregle... totalmente estúpido.
Así que 007, finalmente, consigue ganar a las cartas pero la CIA, no se sabe muy bien porqué, no hace su trabajo, y el malo escapa. Llega el mejor momento de la película, cuando a Bond le rompen las pelotas, pero en el mejor momento, el malo muere y se descubre que no es el malo, malo, si no algún tipo de malete encubierto que ni pincha ni corta... esto llevando ya una hora y cuarenta minutos de película... ah! vale... genial...
Luego tenemos quince minutos de vomito en línea recta con la historia de amor entre el mulo de carga y la de los gatos acostados encima de los ojos para, finalmente, decubrir que la tipa era de los malos, malos de verdad, pero que prefiere suicidarse a ser una buena chica, así que se encierra y se ahoga, ya lo podría haber hecho una hora antes.
La película tiene un epílogo con cierto regusto a "si, somos conscientes que este Bond no mola, pero en la próxima peli será tal y como os gusta", pero si es verdad... nos hemos tenido que tragar este Bond de mierda. Haciendo honor a la verdad, la película no es tan mala, aunque la parte de las cartas aburre soberanamente, pero añadido a todo lo demás se convierte en un error imperdonable... aunque como nueva aventura de Bourne daría el pego... pero sigue sin ser mi Bond.
Una mala película de James Bond
No es la peor película de James Bond, aunque si creo que Daniel Craig es el peor 007 que ha habido hasta ahora. Sin embargo es una de las malas, como El Mundo Nunca es Suficiente, pero mucho peor que Muere otro Día.
Casino Royale es una película de acción y espias para los que no les gustan las películas de James Bond, para todos aquellos que les sobra el personaje y la tecnología de fantasía. Una reinvención para el gran público, pasando olímpicamente del público fiel, del público mitómano que ha encumbrado generación tras generación a James Bond a lo más alto de la historia del cine.
Yo, como fan de la serie... me siento estafado.
Las comparaciones son odiosas...
Si, pero a veces son necesarias.
Las mil y una caras de Daniel Craig en Casino Royale
Ficha de Casino Royale en Imdb
SithWolf